martes, 19 de mayo de 2026

 

En lo alto de un antiguo madero

un gato blanco como la nieve se posa

con patitas de seda fina.

Con ojos como lunas pequeñas

solo miraba tranquilo, sereno:

parecía parte de ese mundo silencioso.

Yo pasaba callada...

alzando la vista para admiralro:

¿Cazaba? ¡¿O soñaba despierto?!

No hace ruido, no pide nada,

ni un maullido escapó:

solo observa el mundo desde su trono.

En lo alto del madero quedó

con la brisa moviendo su cola de algodón

mientras el mundo giraba locamente.